Wednesday, August 10, 2011

Letargo

                                       Fotografía: M. Gloria Rodríguez
Fotografía: Gloria Rodíguez
   
Hoy
aquí                          
en el viento de abril
tú y yo
          bajo el letargo de los días (1)
inmersos en el sol candente
             de un verano temprano (2)
desnudos
 bajo la lupa de Dios
 pequeños entre los signos
                      inexplicables del día (1)
en espera de lo inesperado (2)
renacemos en el sudor
de nuestros pensamientos
tú y yo
                    en el umbral del sueño (1)
en alas de libertad
                    rumbo a lo desconocido (2)
nos reconstruimos con la lengua
                                              del ocio (1)
 nos fragmentamos en partículas de luz (2)
 amanecemos con el aliento a toronja
  nos rendimos
                       tú y yo
                                   hoy
                                           aquí (1)
                                                  

                                 (1) Ramiro Rodríguez
                                 (2) Gloria Rodríguez

Sunday, July 17, 2011

Sueños

Gloria Rodríguez (Pintura)
 Dibujo tu rostro,
te cristalizo en letras,
sigo tu huella hasta
caer la noche y
entonces me vuelvo vaho
para tocar tu aliento,
me vuelvo humo
para entrar en tu pelo,
me acomodo
entre las letras de tu nombre
y me vuelvo tilde,
(me vuelvo acento)
mayúsculas, minúsculas.
Conjugo tu nombre
y de mi boca
emanan aves blancas,
trazo tus ojos en el viento
y de mis manos brota follaje
donde anidan alondras
que se quedan como
huéspedes eternos,
me vuelvo suspiro,
grito momentáneo, y
la vida se eterniza con tu aliento, 
todo dentro de un sueño
donde tú eres quien escribe.

                                                   M.G.R.

Sunday, September 26, 2010

Influencia de Gustavo A. Bécquer en Antonio Machado y en J. Ramón Jiménez

Fotografía: "Tarde" de Aurora Osti Jiménez



       En la historia de la poesía, una de las figuras más importantes es; sin duda, el autor de “Volverán las obscuras golondrinas”: Gustavo Adolfo Bécquer, poeta que se ve reflejado en las biografías como el muchacho tímido, retraído, soñador y refugiado en su mundo. De ese mundo interior nace el pensamiento que eleva a una voz limpia, transparente, bella. Voz llena de noche, de vientos y de brumas, de luz, de alma y auroras, de movimiento, ritmos y rimas.
Gustavo Adolfo Bécquer es uno de los poetas con influencia permanente más leídos de habla hispana. Es el largo y caudaloso río de aguas libres y sensibles donde el arte poético fluye con libertad, producto de su propia libertad; río que sigue un impulso frenético y rebelde; río que abre paso sin preceptos literarios: sólo su inspiración. Así es Bécquer y de su río de inspiración han bebido infinidad de poetas a través del tiempo, poetas que han extendido su caudal y han formado nuevos ríos, con nuevas aguas. Como ejemplo tangible encontramos a Antonio Machado y a Juan Ramón Jiménez. Bécquer fue, una gran influencia para Machado. Ambos poetas tienen mucha melancolía en su poesía, con un toque de ingenuidad y sencillez, poesía sin complicaciones escrita para ser comprendida.

En la poética de Machado podemos encontrar elementos métricos de rima clásica. Algunos recursos poéticos encontrados en su poesía son: la anáfora, la antítesis y la adjetivación usando una estética modernista, pero intimista, influenciada por la poesía de Bécquer y arrastra consigo el estilo y la temática del romántico.

En la poesía de Machado podemos encontrar una infinidad de veces el hablar de “tardes”, la cual es palabra clave con mucha significación: sol que muere, luz que se oculta, vejez, vida que se va, y dice así: “Una tarde mustia y desabrida / de un otoño sin frutos en la tierra”. En otro poema dice: “Yo voy soñando caminos / de la tarde. Las colinas / doradas, los verdes pinos, / las polvorientas encinas!”. El significado de la tarde está regido por el adjetivo, el que marca la pauta para determinar el sentido diferente en cada poema. Bécquer por su parte dice: “Yo soy la ardiente nube / que en el ocaso ondea;”. En este caso el significado es diferente. El tono melancólico de ambos poetas proviene del choque de su realidad y su fantasía; podríamos decir que ambos son poetas que provienen del sentimiento.

Otro poeta que también ha sido influenciado por Bécquer y Machado, es Juan Ramón Jiménez. En 1902, Jiménez publica su libro Rimas en el cual se capta la influencia de Bécquer desde el nombre del libro hasta la utilización de recursos como el pie quebrado, exagerada adjetivación, uso constante de infinitivos. Sin embargo, una característica muy propia que contiene su obra es su sentimiento de desnudez y pureza, como se percibe en Arias tristes. Otras similitudes son el uso la forma métrica denominada romance en temas como el sueño, la vida y la muerte, sobre todo la muerte, tema recurrente en Juan Ramón Jiménez.

En algunos poemas, Jiménez usa visiones similares a las de Bécquer. Por ejemplo, en la “Rima IV” Gustavo A. Bécquer dice: “mientras el aire en su regazo lleve / perfumes y armonías; / mientras haya en el mundo primavera, / !habrá poesía!”. Por su parte, Juan Ramón Jiménez el poema “Yo me moriré, y la noche” dice, ”Pero habrá estrellas y flores / y suspiros y fragancias, / y amor en las avenidas / a la sombra de las ramas.” Ambos poemas tienen mucha similitud y en varias de sus obras podemos ver esa influencia como en: Arias tristes (1902), Jardines lejanos (1904), Pastorales (1905), que es prácticamente poesía desnuda. El mundo que plasma es un mundo creado a partir de visiones y evocaciones.

Para finalizar, el mundo poético de Bécquer es tan profundo y lleno de esencia y claridad que muchos poetas “abrevan” de su poesía, aunque cada uno toma su estilo propio. Bécquer es la poesía a la mujer, al amor, a la visión imposible; Machado es la expresión poética de las tardes, a veces tristes, a veces claras, a veces lánguidas, y por su parte Juan Ramón Jiménez es el que fue, el que es y el que será cuando llegue el momento de la última luz: la muerte. Tres poetas que han aportado mucho a la historia literaria. Tres poetas que por su profundidad trascienden, tres poetas que serán agua de muchos ríos.

                                                     María Gloria Rodríguez


Tuesday, August 3, 2010

Renunciación

                












                  

                     Elevé
                        al
                    viento
                      seis
                   palomas
                   blancas
                        y
                  regresaron
                         a
                        mi
                     como
                    eternos
                   suspiros.
                                            MGR

Tuesday, July 20, 2010

Momentáneo


Fotografía: Jesse López

Crepúsculo dorado
atizador de sueños.
Encierras surrealismo
en figuras de polvo.
Aves que se elevan
hacia otros confines
mientras yo observo
a través de palmeras
y esteros colmados
por furia de "Alex."
Maravillosa quietud
alma adentro  
y alma afuera.
Celaje teñido de rojo
con matices de oro
me llenas de júbilo
y después
te marchas...
¿Te volveré a ver mañana?
                                        MGR


Friday, July 9, 2010

Exactitud



           
Vagando 
en elocuencia de palabras
que asemejan a Pitágoras,
entre A cuadrada, más B cuadrada            
con equivalencia en C cuadrada
disueltas en arena,
en tiempo exacto,
suspendidas en laberintos
de la mente y ecuaciones lineales.
Me transporto
por canales de vientos,
y decimales,
ceros y unos binarios.
Me encuentro en vigilia,
saboreando la soledad
bifurcada por los dulces años,
plasmada en figuras
cóncavas y a veces convexas
que reflejan
mi otro yo
calculando
la geometría de tu cuerpo.
  
                                              Gloria Rodríguez

Friday, June 4, 2010

ADVERTENCIA

.  

Aléjate.
Porque mis manos ávidas por ti transpiran,
porque mi boca límpida por ti enloquece,
porque mis corneas tácitas por ti dilatan,
porque mi aurora lánguida por ti enmudece.

¿Por qué tu aroma suave…?
¡Ah… tu aroma suave!

Aléjate,
aléjate,

o no respondo de mí.

                                  MGR


Fotografía: Gloria Rodríguez