Wednesday, January 16, 2013

Carcelero


                                                         "Detente sombra de mi bien esquivo,
                                                          imagen del hechizo que más quiero "
                                                                                            Sor Juana Inés de la Cruz
                                                                                                                                                   
                                                                                                                                               
                                                                                                                                                Fotografía: Gloria Rodríguez
Grato dolor me causan tus ardores
bella prisión del pecho adormecido,
¿por qué te muestras siempre tan esquivo,
si dices que me quieres, mil amores?

No evadas, corazón que alegre vivo
cuando dices tenerme amor sincero,
lléname de ilusión porque yo sigo
adorando tus brazos carcelero

No te importan mis súplicas malvado
y que mi alma por ti quede desecha
pues me echas al olvido descuidado

y mi bella ilusión queda maltrecha
con tu desdén que yo habré sepultado
apagarás el fuego de esta mecha.
  
                                              Maria Gloria Rodríguez








Monday, October 15, 2012

Vorágine





                                      Fotografía: Gloria Rodríguez
Vorágine
Las palabras se agolpan,
se estampan en el viento,
vuelan en desbandada,
me evaden,
se escabullen.
Gotas cayendo en mis dedos,
se mimetizan en mis manos,
entre rosas de olvidos
y gardenias blancas.
Se pierden en madrugadas de insomnios,
en sollozos de viento.
Al amanecer surge un poema
que escribo bajo tu piel
olor-color canela
que guardo en mi evocación.
                                                              MGR

 (Del poemario "Palabra de poeta" 2012)


Monday, November 21, 2011

Análisis:"Donde habita el olvido" de Luis Cernuda

Fotografía: Ramiro Rodríguez, Real de 14, S.L.P

Donde habite el olvido,
En los vástagos jardines sin aurora;
Donde yo sólo sea
Memoria de una piedra sepultada entre ortigas
Sobre la cual el viento escapa a sus insomnios.

 Donde  mi nombre deje
Al cuerpo que designa en brazos de los siglos,
Donde el deseo no exista.

En esa gran región donde el amor, ángel terrible,
No esconda como acero
En mi pecho su ala,
Sonriendo lleno de gracia aérea mientras crece el tormento.

 Allí donde termina este afán que exige un dueño a imagen suya,
Sometido a otra vida su vida,
Sin más horizonte que otros ojos frente a frente.

 Donde penas y dichas no sean más que nombres,
Cielo y tierra nativos en torno de un recuerdo;
Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo,
Disuelto en niebla, ausencia,
Ausencia leve como carne de niño

Allá, allá lejos,
Donde habite el olvido.

“Donde habite el olvido”
                            de Luis Cernuda (Generación del 27)

Poeta tras una figura de humo, de niebla, de espuma. Poeta de ecos y olvidos, que busca un espacio y que habla con los ángeles. Así es Luis Cernuda nacido en Sevilla, España en 1902. Su fructífero sendero poético contiene entre poesía surrealista, social y romántica. Ha bebido del estilo poético de Bécquer, Juan Ramón Jiménez, Alberti, Garcilaso de la Vega y  Quevedo. Con léxico sencillo aborda temas como el cielo, el mar, la luz, la muerte, la soledad y el dolor.

En 1934 publicó su poemario Donde habite el olvido en el cual aborda el estilo romántico. Usa un lenguaje sencillo con profundidad de pensamiento. Algunos poemas están llenos de sensualidad y en otros la luz es parte fundamental.

Este artículo contiene un análisis del poema I “Donde habite el olvido”, del poemario con el mismo nombre. En la obra se puede apreciar la influencia de las Rimas de Bécquer y precisamente de la rima LXVI, del penúltimo verso, es de donde toma el nombre para su libro. En la rima LXXIII de Bécquer, el tema central es la vida después de la vida  Cernuda, en la rima I, alude también a dicho tema.

“Donde habite el olvido” es un poema sin métrica ni rima, de versos irregulares, es decir, verso libre. Maneja quintetos, tercetos y cierra el poema con una estrofa de dos versos. Poema donde la anáfora y la repetición de expresiones de lugar (donde) son puntos clave. Poema con estructura cerrada, es decir, termina con la misma frase con la que lo inicia.

“Donde habite el olvido” nos conduce a un lugar donde el silencio mora, donde hay abandono, donde no hay sueños ni sexualidad. "Donde habite el olvido,/… /Donde yo sólo sea/Memoria de una piedra sepultada entre ortigas" el autor nos lleva por los parajes de la muerte, más allá del cuerpo, más allá de la muerte física, donde ya sus deudos no lo recuerden, donde sólo quede un cuerpo lapidado sin necesidades físicas, donde el amor no lo atormente más.

En la cuarta estrofa, Luis Cernuda hace mención al amor exigente, al amor que esclaviza, que subyuga, que exige su igualdad y dice: "dueño a imagen suya, /Sometiendo a otra vida su vida," refiriéndose a la esclavitud en el amor, al amor controlador y muestra el deseo de estar donde el amor no sea condicionado.

En la quinta estrofa, el poeta busca la libertad de sentimientos: "Donde al fin quede libre sin saberlo yo mismo, / Disuelto en niebla, ausencia," ausencia sin gravedad, sin peso. Ausencia que se disuelva en el viento como partículas de vapor. El poeta anhela ser recordado, no concibe la idea de que sus libros vayan a ser lapidados por el tiempo, no desea que se pierdan entre otros libros que sólo sirven para conciliar el sueño, él busca su espacio, busca la trascendencia.

Para concluir, Luis Cernuda es  el poeta romántico y surrealista. Su poesía tiene como marco el espacio infinito donde él deseaba situarla. Su nombre es más que “Memoria de una piedra sepultada entre ortigas”, es el deseo que él tuvo: recordar un olvido.

Luis Cernuda fue el poeta que buscaba su espacio y ahora permanece en aras de la literatura.

Wednesday, August 10, 2011

Letargo

                                       Fotografía: M. Gloria Rodríguez
       
Hoy
 aquí                           
     en el viento de abril
tú y yo
             bajo el letargo de los días (1)
      inmersos en el sol candente
                         de un verano temprano (2)
          desnudos
             bajo la lupa de Dios
       pequeños entre los signos
                      inexplicables del día (1)
        en espera de lo inesperado (2)
renacemos en el sudor
             de nuestros pensamientos
tú y yo
en el umbral del sueño (1)
       en alas de libertad
                    rumbo a lo desconocido (2)
nos reconstruimos con la lengua
                                              del ocio (1)
     nos fragmentamos en partículas de luz (2)
                amanecemos con el aliento a toronja
       nos rendimos
                       tú y yo
                                   hoy
                                           aquí (1)
                                                  

                                 (1) Ramiro Rodríguez
                                 (2) Gloria Rodríguez

Sunday, July 17, 2011

Sueños

 
Pintura: M.G. Rodriguez

Dibujo tu rostro,
te cristalizo en letras,
sigo tu huella hasta
caer la noche y
entonces me vuelvo vaho
para tocar tu aliento,
me vuelvo humo
para entrar en tu pelo,
me acomodo
entre las letras de tu nombre
y me vuelvo tilde,
(me vuelvo acento)
mayúsculas, minúsculas.
Conjugo tu nombre
y de mi boca
emanan aves blancas,
trazo tus ojos en el viento
y de mis manos brota follaje
donde anidan alondras
que se quedan como
huéspedes eternos,
me vuelvo suspiro,
grito momentáneo, y
la vida se eterniza con tu aliento, 
todo dentro de un sueño
donde tú eres quien escribe.

                                                   M.G.R.

Sunday, September 26, 2010

Influencia de Gustavo A. Bécquer en Antonio Machado y en J. Ramón Jiménez

Fotografía: "Tarde" de Aurora Osti Jiménez



       En la historia de la poesía, una de las figuras más importantes es; sin duda, el autor de “Volverán las obscuras golondrinas”: Gustavo Adolfo Bécquer, poeta que se ve reflejado en las biografías como el muchacho tímido, retraído, soñador y refugiado en su mundo. De ese mundo interior nace el pensamiento que eleva a una voz limpia, transparente, bella. Voz llena de noche, de vientos y de brumas, de luz, de alma y auroras, de movimiento, ritmos y rimas.
Gustavo Adolfo Bécquer es uno de los poetas con influencia permanente más leídos de habla hispana. Es el largo y caudaloso río de aguas libres y sensibles donde el arte poético fluye con libertad, producto de su propia libertad; río que sigue un impulso frenético y rebelde; río que abre paso sin preceptos literarios: sólo su inspiración. Así es Bécquer y de su río de inspiración han bebido infinidad de poetas a través del tiempo, poetas que han extendido su caudal y han formado nuevos ríos, con nuevas aguas. Como ejemplo tangible encontramos a Antonio Machado y a Juan Ramón Jiménez. Bécquer fue, una gran influencia para Machado. Ambos poetas tienen mucha melancolía en su poesía, con un toque de ingenuidad y sencillez, poesía sin complicaciones escrita para ser comprendida.

En la poética de Machado podemos encontrar elementos métricos de rima clásica. Algunos recursos poéticos encontrados en su poesía son: la anáfora, la antítesis y la adjetivación usando una estética modernista, pero intimista, influenciada por la poesía de Bécquer y arrastra consigo el estilo y la temática del romántico.

En la poesía de Machado podemos encontrar una infinidad de veces el hablar de “tardes”, la cual es palabra clave con mucha significación: sol que muere, luz que se oculta, vejez, vida que se va, y dice así: “Una tarde mustia y desabrida / de un otoño sin frutos en la tierra”. En otro poema dice: “Yo voy soñando caminos / de la tarde. Las colinas / doradas, los verdes pinos, / las polvorientas encinas!”. El significado de la tarde está regido por el adjetivo, el que marca la pauta para determinar el sentido diferente en cada poema. Bécquer por su parte dice: “Yo soy la ardiente nube / que en el ocaso ondea;”. En este caso el significado es diferente. El tono melancólico de ambos poetas proviene del choque de su realidad y su fantasía; podríamos decir que ambos son poetas que provienen del sentimiento.

Otro poeta que también ha sido influenciado por Bécquer y Machado, es Juan Ramón Jiménez. En 1902, Jiménez publica su libro Rimas en el cual se capta la influencia de Bécquer desde el nombre del libro hasta la utilización de recursos como el pie quebrado, exagerada adjetivación, uso constante de infinitivos. Sin embargo, una característica muy propia que contiene su obra es su sentimiento de desnudez y pureza, como se percibe en Arias tristes. Otras similitudes son el uso la forma métrica denominada romance en temas como el sueño, la vida y la muerte, sobre todo la muerte, tema recurrente en Juan Ramón Jiménez.

En algunos poemas, Jiménez usa visiones similares a las de Bécquer. Por ejemplo, en la “Rima IV” Gustavo A. Bécquer dice: “mientras el aire en su regazo lleve / perfumes y armonías; / mientras haya en el mundo primavera, / !habrá poesía!”. Por su parte, Juan Ramón Jiménez el poema “Yo me moriré, y la noche” dice, ”Pero habrá estrellas y flores / y suspiros y fragancias, / y amor en las avenidas / a la sombra de las ramas.” Ambos poemas tienen mucha similitud y en varias de sus obras podemos ver esa influencia como en: Arias tristes (1902), Jardines lejanos (1904), Pastorales (1905), que es prácticamente poesía desnuda. El mundo que plasma es un mundo creado a partir de visiones y evocaciones.

Para finalizar, el mundo poético de Bécquer es tan profundo y lleno de esencia y claridad que muchos poetas “abrevan” de su poesía, aunque cada uno toma su estilo propio. Bécquer es la poesía a la mujer, al amor, a la visión imposible; Machado es la expresión poética de las tardes, a veces tristes, a veces claras, a veces lánguidas, y por su parte Juan Ramón Jiménez es el que fue, el que es y el que será cuando llegue el momento de la última luz: la muerte. Tres poetas que han aportado mucho a la historia literaria. Tres poetas que por su profundidad trascienden, tres poetas que serán agua de muchos ríos.

                                                     María Gloria Rodríguez


Tuesday, August 3, 2010

Renunciación

                












                  

                     Elevé
                        al
                    viento
                      seis
                   palomas
                   blancas
                        y
                  regresaron
                         a
                        mi
                     como
                    eternos
                   suspiros.
                                            MGR